Susana nos relata ahora este cuento hindú, lleno de riqueza. Un hombre se encuentra moribundo en el desierto, necesita tomar agua urgentemente; se encuentra entonces con un grupo de mujeres y les pide agua. Pero ellos comienzan a charlar preguntándose de qué manera desearía el hombvre beberla, en qué recipiente y se quedan largo rato discutiendo eso, creyendo que es importante mientras el pobre hombre agoniza y no obtiene aquello que es vital para él, un simple vaso de agua.