En éste anónimo hindú Susana nos presenta uno de los enigmas que más ha desvelado a los seres humanos desde el origen del mundo, ¿qué es la verdad?
Cierta vez el rey estaba muy pensativo y preocupado porque los seres humanos eran malvados, pensando en el modo de hacer que fueran mejores para conseguir la paz; entonces mandó llamar a su lado a un ermitaño que había en el bosque más próximo. Éste se acercó y entonces el rey le pidió que lo ayudara a encontrar la manera de hacer que las personas cambiaran, sin embargo la respuesta que el hombre le dió no es la que esperaba pues le dijo que no podía él ayudar a las personas, que encontrar la justicia era algo muy personal y que ninguna ley podría ayudar en ésto; pero el rey no le creyó pues, siendo el soberano, él tenía que poder cambiar a sus súbditos. Entonces decidió juzgar él mismo a las personas y mandó que a cada persona que quisiera entrar al reino se la interrogara y si mentía acerca de sus planes en aquel lugar se la matara... Llegó entonces el ermitaño y con un buen manejo de las palabras le demostró al rey lo equivocado que estaba ya que la verdad era relativa porque según cómo fuera mirada podría convertirse en algo positivo o negativo, verdadero o falso...
Cierta vez el rey estaba muy pensativo y preocupado porque los seres humanos eran malvados, pensando en el modo de hacer que fueran mejores para conseguir la paz; entonces mandó llamar a su lado a un ermitaño que había en el bosque más próximo. Éste se acercó y entonces el rey le pidió que lo ayudara a encontrar la manera de hacer que las personas cambiaran, sin embargo la respuesta que el hombre le dió no es la que esperaba pues le dijo que no podía él ayudar a las personas, que encontrar la justicia era algo muy personal y que ninguna ley podría ayudar en ésto; pero el rey no le creyó pues, siendo el soberano, él tenía que poder cambiar a sus súbditos. Entonces decidió juzgar él mismo a las personas y mandó que a cada persona que quisiera entrar al reino se la interrogara y si mentía acerca de sus planes en aquel lugar se la matara... Llegó entonces el ermitaño y con un buen manejo de las palabras le demostró al rey lo equivocado que estaba ya que la verdad era relativa porque según cómo fuera mirada podría convertirse en algo positivo o negativo, verdadero o falso...